España: La disciplina de partido

Estaba leyendo una noticia en la web de RTVE, y me fijé en este párrafo:

La decisión final está ahora en la mano de los 48 diputados de CiU -que también tienen libertad de voto- y de los 37 socialistas, ya que el resto tienen una posición fijada: los diputados de ERC y Iniciativa per Cataluña votarán a favor de la prohibición y los del PP y Ciutadans, en contra.

Leo que los diputados de CiU en el parlamento de Cataluña tienen libertad de voto. ¿Acaso debe ser esa libertad algo excepcional? ¿Para que hacen falta tantos diputados en los parlamentos si luego es el partido el que dice lo que hay que votar?

Creo que cada diputado debe votar lo que crea conveniente y correcto, aunque no vote igual que los demás diputados de su partido o de su grupo parlamentario, y no me refiero en exclusiva ni a la ley de prohibir los toros en Cataluña ni a ese parlamento en particular. Es inmoral y va en contra de la democracia (y habría que ver si también es ilegal) que un partido político imponga lo que un diputado debe votar.

Y los totalitaristas que hay hoy día en los partidos políticos dirán que los diputados deben votar lo que el partido diga porque se han presentado a las elecciones bajo dicho partido. Pues si tanto les molesta que un diputado pueda votar libremente, cambien la ley electoral para que la gente se pueda presentar por libre, sin necesidad de un partido.

Pero como PP-PSOE y sus amiguitos están cómodos con la ley electoral que tenemos (ya que permite de facto la dictadura de los partidos políticos), yo propongo otra solución: un solo diputado por cada partido representado en la cámara parlamentaria, y que su voto tenga un valor proporcional a los votos captados en las elecciones. Ahorraremos muchísimo dinero, las cámaras parlamentarias no serán la mentira que son ahora, fingiendo que los diputados representan al ciudadano que les votó en lugar de al partido en el que están. Los partidos no se escandalizarán cuando algún diputado cumpla con su obligación, que es votar lo que crea más correcto y conveniente. Las cámaras parlamentarias reflejarán el régimen de partidocracia que sufrimos desde la nefasta Constitución de 1978, cuyos envenenados frutos llevamos recogiendo desde hace unos cuantos años.